El Silmarillion

J. R. R. Tolkien

El Silmarillion es el cuerpo central de los textos narrativos de J.R.R. Tolkien, una obra que no pudo publicar en vida porque creció junto con él. Tolkien comenzó a escribirlo mucho antes que El Hobbit, obra concebida como historia independiente, pero que fue parte de lo que él llamaba un "tema que copia y se ramifica", y del que emergió El Señor de los Anillos. El Silmarillion cuenta la historia de la Primera Edad, el antiguo drama del que hablan los personajes de El Señor de los Anillos, y en cuyos acontecimientos algunos de ellos tomaron parte, como Elrond y Galadriel. Los tres Silmarils eran gemas creadas por Fëanor, el más dotado de los Elfos, y contenían la Luz de los Dos Árboles de Valinor antes que los Árboles mismos fueran destruidos por Morgoth, el primer Señor Oscuro. Desde entonces la inmaculada Luz de Valinor vivió sólo en los Silmarils, pero Morgoth se apoderó de ellos, y los engarzó en su corona, guardada en la fortaleza impenetrable de Angband en el norte de la Tierra Media. En este volumen se incluyen otras obras cortas, como el Ainulindalë o la Música de los Ainur, la creación mítica del mundo, y el Valaquenta, sobre la naturaleza y poderes de los dioses. A El Silmarillion sigue el Akallabeth, que vuelve a narrar la caída del reino de Númenor al fin de la Segunda Edad, y por último la historia De los Anillos del Poder, en la que el tema de El Señor de los Anillos reaparece en la perspectiva más amplia de El Silmarillion. El Silmarillion no es una novela, ni un cuento de hadas, ni una historia ficticia. Podría definirse como una obra de imaginación inspirada, una visión sombría, legendaria o mítica, del interminable conflicto entre el deseo de poder y la capacidad de crear.

La caída de Gondolin

J. R. R. Tolkien

En el Cuento de La Caída de Gondolin chocan dos de los principales poderes del mundo. Por un lado está Morgoth, el mal más absoluto, que está al mando de un enorme poder militar que controla desde su fortaleza en Angband. En su oposición está Ulmo, el segundo Vala más poderoso. Trabaja secretamente en la Tierra Media para apoyar a los Noldor, el grupo de elfos entre los que se contaban Húrin y Túrin Turambar. En el centro de este conflicto entre deidades se encuentra la ciudad de Gondolin, bella pero escondida más allá de toda posibilidad de ser descubierta. Fue construida y habitada por elfos Noldor que se rebelaron contra el poder divino y huyeron desde Valinor, la tierra de los dioses, a la Tierra Media. Turgon, el rey de Gondolin, es el principal objeto tanto del odio como el miedo de Morgoth, quien trata en vano de descubrir la ciudad, escondida como por arte de magia. En este mundo entra Tuor, el primo de Túrin, como instrumento para hacer cumplir los planes de Ulmo. Guiado por el dios desde la invisibilidad, Tuor parte de la tierra donde nació y emprende un peligroso viaje en busca de Gondolin. En uno de los momentos más fascinantes de la historia de la Tierra Media, Ulmo se persona ante él, emergiendo del mar en medio de una tormenta. En Gondolin Tuor madura; se casa con Idril, y tienen a su hijo Eärendel. Después llega el terrible final. Debido a un acto de traición suprema, Morgoth se entera de cómo lanzar un ataque devastador a la ciudad, valiéndose de balrogs, dragones e incontables orcos. En este libro Christopher Tolkien ha intentado extraer la historia de La Caída de Gondolin de la extensa obra en la cual estaba entretejida. Para ilustrar una parte del proceso a través del cual este «Gran Relato» de la Tierra Media evolucionó a través de los años, Christopher ha narrado la historia en palabras de su padre.

El Hobbit

Ilustrado por Jemima Catlin

J. R. R. Tolkien

Bilbo Bolsón disfruta de una vida sencilla y agradable, y rara vez se aventura más alla de la despensa de su agujero hobbit de Bolsón Cerrado. Pero su idílica existencia se verá perturbada cuando el mago Gandalf y una compañia de trece enanos irrumpan en su hogar para embarcarlo en una aventura que tiene como objetivo asaltar la guarida de Smaug el Terrible, un enorme y peligroso dragón. «Esta edición era necesaria para atraer a los niños, pero El Hobbit es amado por todas las edades, así que traté de ilustrarlo de una manera que todos los públicos pudiera disfrutar de ella. Mi principal influencia eran los propios dibujos de Tolkien, me encantaron sus ilustraciones y quería permanecer fiel a la forma en que quería ver los personajes y paisajes. Adoro el trabajo de Alan Lee, su estilo es tan detallado y foto-realista, pero tan diferente del mio que no encuentro que me haya influido. Me encantan las películas y he visto El Señor de los Anillos en numerosas ocasiones. Mi representación de El Hobbit fue lo que vi en mi imaginación y que pasó a ser muy diferente a la visión de Peter Jackson. Tolkien había hecho un montón de ilustraciones para El Hobbit y estos fueron mi inspiración. Tenía muchas ganas de llevar El Hobbit de vuelta a sus raíces originales.» — Jemima Catlin. La versión completa de El Hobbit tardó más de dos años en ilustrarse, incluye 190 ilustraciones y fue lanzada el 12 de septiembre de 2013 (el mismo día que el Calendario Tolkien de 2014).

El Hobbit anotado

J. R. R. Tolkien, Douglas A. Anderson

Para lectores de todo el mundo, El Hobbit ha servido de introducción al fantástico mundo de la Tierra Media, hogar de elfos, magos, enanos, trasgos, dragones, orcos y otras muchas criaturas que aparecen en El Señor de los Anillos y El Silmarillion, relatos que brotaron de la mente del autor más apreciado de todos los tiempos, J. R. R. Tolkien. Esta nueva edición revisada y ampliada de El Hobbit anotado de Douglas A. Anderson, representa el análisis definitivo de las fuentes, los personajes, los lugares y las cosas del eterno clásico de Tolkien. Ciento ochenta ilustraciones, integradas en las notas de Anderson y repartidas a lo largo del texto original completo, recuperado y corregido, muestran las interpretaciones visuales de El Hobbit desarrolladas por muchas de las culturas que se han acercado a la Tierra Media y la han amado. Se incluyen además dibujos, mapas y pinturas originales de Tolkien que convierten este volumen en la edición de El Hobbit más completa disponible. El Hobbit anotado muestra el trabajo de J. R. R. Tolkien como escritor, cuáles fueron sus influencias e intereses y cómo afectó todo ello a los detalles que configuran la Tierra Media. Ofrece una valiosa visión de conjunto de la vida de Tolkien y de la historia editorial de El Hobbit; y explica cómo cada faceta del relato encaja a la perfección en el resto del universo imaginado por J. R. R. Tolkien. Descubriremos cómo se trabajó el personaje de Gollum para adecuarlo a la verdadera naturaleza del Anillo Único y podremos leer el texto completo de la Búsqueda de Erebor, el relato de cómo Gandalf llegó a llevar a Bilbo Bolsón en su viaje con los enanos. Además Anderson establece sorprendentes relaciones plenas de significado con la historia literaria (desde el Beowulf a El maravilloso país de los Snergs, desde los hermanos Grimm a C.S. Lewis).

El Libro De Los Cuentos Perdidos I

Historia de la Tierra Media 1

J. R. R. Tolkien, Christopher Tolkien

El Libro de los Cuentos Perdidos fue el título de los primeros dos volúmenes de la serie de 12 libros denominados La Historia de la Tierra Media editados por Christopher Tolkien en los años 1983 y 1984, donde analiza los manuscritos no publicados de su padre J. R. R. Tolkien. Contiene las primeras versiones de las historias comenzadas en 1916-1917, cuando Tolkien padre tenía veinticinco años, y que fue abandonada varios años después. Es en realidad el principio de toda la concepción de la mitología de la Tierra Media y el primer esbozo de los mitos y leyendas que constituirían El Silmarillion. Es notable que aunque son muy primitivos en estilo y contenido, son muy cercanos a los trabajos posteriores en muchas formas. Cada uno de los Cuentos es seguido por notas y comentarios detallados de Christopher Tolkien. El marco narrativo es el largo viaje hacia el oeste que emprende un marinero a Tol Eresseä, la isla solitaria donde habitan los Elfos. En la primeras versiones de los `Cuentos Perdidos` este hombre es llamado Eriol, originario del norte de Europa, sin embargo en las versiones posteriores es conocido como `Ælfwine`, un inglés de la Edad Media. Allí conoce los cuentos perdidos de Elfinesse, en los que aparecen las ideas y concepciones más tempranas sobre los Valar, elfos, enanos, Balrogs y orcos, los Silmarili, los Dos Árboles de Valinor, Nargothrond, Gondolin, y la geografía y cosmología de la Tierra Media.

Las baladas de Beleriand

Historia de la Tierra Media 3

J. R. R. Tolkien, Christopher Tolkien

«Me gusta escribir versos aliterados —escribió J. R. R. Tolkien en 1955—, a pesar de que, exceptuados los fragmentos contenidos en El Señor de los Anillos, apenas si he publicado algo más que La llegada al hogar de Beorhtnoth.» El primero de los poemas de este volumen es la Balada de los hijos de Húrin, obra temprana pero, aún así, la más sólida de cuantas escribió en antigua métrica inglesa. En ella J. R. R. Tolkien pretendía narrar en versos solemnes la tragedia de Túrin Turambar, pero la abandonó cuando sólo había redactado la parte inicial. En ella describe la muerte de Beleg a manos de Túrin, amigo suyo, y hace una soberbia descripción de la gran fortaleza de Nargothrond. La Balada de los hijos de Húrin fue sustituida por la Balada de Leithian, «Liberación del cautiverio», en la que el autor da forma poética a otra importante leyenda de los Días Antiguos. Aunque constituye la principal fuente del relato corto en prosa de Beren y Lúthien que figura en El Silmarillion, también ésta quedó incompleta. En ella se cuenta, no obstante, la búsqueda del Silmaril, y el relato sólo se interrumpe tras el encuentro con Morgoth en su fortaleza subterránea. Muchos años después, cuando ya había terminado El Señor de los Anillos, J. R. R. Tolkien volvió sobre la Balada de Leithian y empezó una nueva versión, que es dada igualmente aquí. Las baladas están acompañadas de comentarios sobre la evolución de la historia de los Días Antiguos, desarrollada en gran parte durante los años en los que el autor las escribió. También se incluye un notable y minucioso estudio crítico de las Baladas de Leithian escrito por C. S. Lewis, que la leyó en 1929.

El anillo de Morgoth

Historia de la Tierra Media 7

J. R. R. Tolkien, Christopher Tolkien

En El Anillo de Morgoth, Christopher Tolkien describe y documenta la última parte de la historia de El Silmarillion desde el momento en que su padre retomó «la cuestión de los Días Antiguos» tras concluir El Señor de los Anillos. El volumen incluye el texto de los Anales de Aman, el «Reino Bendecido» de Occidente, que constituyen la siguiente versión de los «Anales de Valinor», presentados en El camino perdido y otros escritos y cuenta las dificultades que tuvo que superar Tolkien en sus últimos años a medida que nuevas y radicales ideas —que presagiaban un cataclismo en las antiguas narraciones— brotaban en el corazón de la mitología. Además contiene «Ainulindalë»: el desarrollo y la evolución de la historia sobre la Ainulindalë; «El Quenta Silmarillion posterior» que analiza el desarrollo de las historias pertenecientes a la parte «valinoreana» de El Silmarillion, es decir aquellas que entran dentro de «Los anales de Aman»; «Athrabeth Finrod ah Andreth»: relato corto que narra el supuesto diálogo que mantuvieron los personajes de Finrod, rey de Nargothrond, y Andreth, una sabia mujer del pueblo de los hombres, en la Primera Edad del Sol; «La transformación de los mitos»: recoge varios escritos tardíos de J. R. R. Tolkien que hacen referencia a la interpretación de los elementos principales de su legendarium de acuerdo a los cambios que habían sufrido.

Los Pueblos de la Tierra Media

Historia de la Tierra Media 9

J. R. R. Tolkien, Christopher Tolkien

Cuando J. R. R. Tolkien dejó de lado El Silmarillion en 1937, el desarrollo de la «mitología» de las últimas Edades apenas había comenzado. Fue en los Apéndices de El Señor de los Anillos donde surgió una estructura histórica comprensible y una cronología de la Segunda y Tercera Edad, abarcando todos los hilos que confluirían en La Guerra del Anillo. Es bien conocido el retraso en la publicación de El Retorno del Rey por la dificultad que encontró en redactar esos Apéndices. Pero en Los Pueblos de la Tierra Media Christopher Tolkien demuestra que existía una estructura original en escritos sueltos y en notas que difieren de la versión publicada. En estos textos tempranos se ve la evolución de la estructura cronológica de las últimas Edades, los calendarios, las genealogías de los hobbits y el lenguaje Oestron o Lengua Común. Esta Primera Parte se divide en nueve capítulos: 1. El Prólogo: consta de dos versiones más completas y acabadas del Prólogo que está escrito en El retorno de la Sombra. 2. Apéndice sobre las lenguas: La primera parte trata de un manuscrito que Tolkien pensaba introducir en el Prólogo, pero que luego desechó. La segunda parte se divide en dos manuscritos sobre lo que va a ser el Apéndice F 3. Los árboles genealógicos: Trata de cómo fueron evolucionando los árboles genealógicos de los Hobbits dados en el Apéndice C. 4. Los calendarios: consta de dos versiones manuscritas de los que va a constituir el Apéndice D. 5. La historia de la Akallabêth: La construcción del Apéndice B, conocido como La Cuenta de los Años, no pudo estar separada de la elaboración del Apéndice A (Anales de los Reyes y Gobernantes). En este capítulo muestra tres versiones de la Cuenta de los Años de la Segunda Edad vinculadas con la Akallabêth de El Silmarillion. 6. La cuenta de los años de la Segunda Edad: Se encuentran cuatro versiones de lo que va a ser la primera parte del Apéndice B. Los datos están más ampliados, que en la versión publicada. 7. Los Herederos de Elendil: mientras elabora las primeras versiones del Apéndice B, Tolkien escribe un manuscrito distinto que va a ser el punto de partida de la Cuenta de los Años de la Tercera Edad y del Apéndice A. 8. La cuenta de los años de la Tercera Edad: desarrolla con más detalles lo que va a ser La cuenta de los Años de la Tercera Edad, del Apéndice B. 9. La composición del Apéndice A: consta de una sola versión, basada en el capítulo VII, donde se desarrolla, con mucho más detalles, lo que va a ser la versión publicada del Apéndice A. En la Segunda y Tercera parte están incluidos otros Escritos Tardíos, cuando nuevos añadidos y construcciones fueron apareciendo para equilibrar la historia inicial. Podrían considerarse como Nuevos Apéndices que aportan mucha información sobre razas, lenguas y personajes de la Tierra Media: De los enanos y los hombres, La Marca de Fëanor, El Problema de Ros, Las enseñanzas de Pengoloð, etc. Concluye con dos relatos inicialmente abandonados, únicos en la descripción del tiempo y el espacio: La nueva Sombra de Gondor en la Cuarta Edad, y el cuento de Tal-elmar, en el que la llegada de los temidos barcos de Númenor es vista a través de los ojos de hombres de la Tierra Media en los Años Oscuros.

La traición de Isengard

Historia de El Señor de los Anillos 2

J. R. R. Tolkien, Christopher Tolkien

La Traición de Isengard es el segundo volumen en la historia que Christopher Tolkien ha dedicado a la evolución de El Señor de los Anillos. En este libro, siguiendo a la extensa pausa en la oscuridad de las Minas de Moria con que concluye El Retorno de la Sombra, se rastrea la gran expansión de la historia en nuevas tierras y gentes al sur y al este de las Montañas Nubladas: la emergencia de Lothlórien, los Ents, los Jinetes de Rohan, y Saruman el Blanco en la fortaleza de Isengard. En breves esbozos y borradores a lápiz se asiste a la primera aparición de Galadriel, las prime-ras ideas sobre la historia de Gondor, el encuentro original de Aragorn y Éowyn, cuyo significado cambiará más tarde totalmente. Muchas de las primeras ideas y concepciones desaparecen a medida que la historia sigue sus propios caminos, como el relato illa captura de Frodo y el episodio en que Sam Gamyi lo rescata de Minas Morgul, escrito mucho antes de que J.R.R. Tolkien llegara a ese punto en la redacción de El Señor de los Anillos. Una característica importante de este libro es la historia de cómo nació el mapa original, redibujado en fases sucesivas, y que durante mucho tiempo fue la base de la geografía de la Tierra Media. Cierra el libro un apéndice dedicado a los alfabetos rúnicos tal como eran entonces, con ilustraciones de las formas y un análisis de las runas utilizadas en el Libro de Mazarbul encontrado en Moria junto a la tumba de Balín.

La Guerra del Anillo

Historia de El Señor de los Anillos 3

J. R. R. Tolkien, Christopher Tolkien

La Batalla del Abismo de Helm, la inundación de Isengard, y cómo Frodo, Sam y Gollum llegaron al Paso de Cirith Ungol son algunos de los grandes episodios que Christopher Tolkien recoge en este tercer volumen de la «Historia de El Señor de los Anillos». Se denomina Guerra del Anillo a la gran guerra que se libró a finales de la Tercera Edad en la Tierra Media entre Sauron y su ejército y los Pueblos Libres. El inicio de la Guerra del Anillo tiene lugar tras la celebración del Concilio de Elrond (25 de octubre de 3018), pues fue allí donde se decidió que el Anillo de Sauron debía ser destruido y se elaboró el plan para llevar esto a cabo. Sin embargo, otros textos sitúan el inicio de esta guerra en el doble ataque de Sauron al Bosque Negro y a Osgiliath (20 de junio de 3018). Durante la Guerra del Anillo, Sauron lanzó una ofensiva global que afectó a toda la Tierra Media, atacando lugares tan distantes como pueden ser Erebor, Lórien, Cuernavilla o Minas Tirith. A lo largo de este conflicto, se produjeron múltiples batallas más como son la de los Vados del Isen, la de Isengard, la Batalla de Cuernavilla, la Batalla de Pelargir, la Batalla de los Campos del Pelennor y la Batalla del Morannon. Tras la muerte de Saruman, concluyó la Guerra del Anillo. Al ser destruido el Anillo Único, se produjo la Caída de Barad-dûr y la desaparición de Sauron. Cuando Sauron fue derrotado, sus aliados en la guerra se rindieron y el Rey Elessar perdonó a los Hombres del Este y los dejó partir en libertad, estableció la paz con los Haradrim y liberó a los esclavos de Mordor, dándoles en posesión las tierras que rodeaban el Lago Núrnen. Finaliza la Guerra del Anillo y con ella la Tercera Edad, con la partida de Frodo y Bilbo junto con los Tres Guardianes de los Anillos, el día 29 de septiembre del año 3021 de la Tercera Edad rumbo a las Tierras Imperecederas.

Egidio, el granjero de Ham

Ilustrado

J. R. R. Tolkien

«Egidio, el granjero de Ham», presunta traducción de un manuscrito en latín insular que cuenta, los orígenes del Pequeño Reino, fue publicada en 1949. Tolkien había concluido hacía poco «El Señor de los Anillos», y Egidio es en muchos sentidos un anticlímax paródico en el que reaparecen —a veces como una broma erudita— la parafernalia caballeresca de «El hobbit» y la trilogía, la insensatez y la vanidad de los poderosos, y el ascenso de un hombre común, «mediano» y sin ambiciones que llega a rey por los azares de una aventura. Como Bilbo, como Frodo, o como Sam, Egidio es un auténtico antihéroe. Entre los escasos relatos que han sobrevivido de la historia del Pequeño Reino, la leyenda de Egidio ilustra mejor que ninguna los primeros tiempos de ese país y la decadencia definitiva del poder del Reino Medio sobre aquellas tierras. Granjero de barba roja, mal genio y testarudo, Egidio debió a la fortuna, a un trabuco mal cargado y a la fanfarrona lengua de su perro, el comprometedor honor de convertirse en el guardián del pequeño pueblecillo de Ham y, eventualmente, de todo el antiguo reino. Cierto fue que espantó a un gigante de las Colinas Salvajes de un solo tiro. Pero también lo es que disparó por pura casualidad y que prefirió omitir el detalle, una vez que sus coterráneos se enteraron de la contienda y decidieron, sin pensar en la mesura, difundir la hazaña. Después de todo, Egidio, como la mayoría de los habitantes de los poblados de los tiempos perdidos, era altivo y orgulloso. Y si su reputación se engrandecía con las congratulaciones del rey, ¿qué mal podía haber en disfrutar de semejantes alabanzas? Fue entonces cuando, a unas cuantas leguas de Ham, hizo su aparición un dragón rico, hambriento y despiadado. Se llamaba Crisófilax y su nombre, junto con el de Egidio el granjero de Ham, se unirían a la leyenda y, también, a la fantástica historia del Pequeño Reino.

Egidio, el granjero de Ham y otros relatos

Hoja de Niggle, El herrero de Wooton Mayor

J. R. R. Tolkien

«Egidio, el granjero de Ham», presunta traducción de un manuscrito en latín insular que cuenta, los orígenes del Pequeño Reino, fue publicada en 1949. Tolkien había concluido hacía poco «El Señor de los Anillos», y Egidio es en muchos sentidos un anticlímax paródico en el que reaparecen —a veces como una broma erudita— la parafernalia caballeresca de «El hobbit» y la trilogía, la insensatez y la vanidad de los poderosos, y el ascenso de un hombre común, ‘mediano’ y sin ambiciones que llega a rey por los azares de una aventura. Como Bilbo,como Frodo, o como Sam, Egidio es un auténtico antihéroe. «Hoja de Niggle», escrita en 1939 en la pausa que siguió a la redacción de los primeros nueve capítulos de «El Señor de los Anillos», cuenta la vida y muerte de un artista, pero es también una inspirada ejemplificación de una de las ideas fundamentales de Tolkien, la necesidad de que la obra de arte tenga ‘la consistencia interior de la realidad’. La pereza, la falta de firmeza de Niggle, son transformados ‘del otro lado del túnel’ en prontitud, orden, servicio, lo que cambia a la vez la visión fugaz del artista en ‘subcreación’, o creación derogada. La ‘Hoja’ de Niggle es así parte de lo que Tolkien llama el Arbol de los Relatos, de follaje innumerable, en el que cada hoja es todas las hojas. «El herrero de Wooton Mayor», el último de los cuentos que escribió Tolkien, apareció por vez primera en 1967, y es de algún modo la historia de una emoción terminal, la de quien en vida ha visitado a menudo tierras misteriosas y descubre ahora la proximidad de la muerte. La conjunción benéfica del mundo de la fantasía y el mundo de los hombres se consigue y se pierde en una transmisión de poderes.

La caída de Arturo

J. R. R. Tolkien

«La caída de Arturo», única incursión de J. R .R. Tolkien en las leyendas del rey Arturo de Bretaña, puede ser considerado su mayor logro en el uso del metro aliterado en inglés antiguo. Una obra en la que consiguió comunicar la sensación de inevitabilidad y de gravedad de los acontecimientos: de la expedición de Arturo a las lejanas tierras paganas, de la huida de la reina Ginebra de Camelot, de la gran batalla naval al regreso de Arturo a Bretaña; en el retrato del traidor Mordred, en las atormentadas dudas de Lancelot en su castillo de Francia. Desgraciadamente, «La caída de Arturo» fue uno de los extensos poemas narrativos que Tolkien abandonó durante aquel período. En este caso, resulta evidente que lo comenzó a principios de la década de 1930, y a su juicio estaba lo suficientemente desarrollado como para enviarlo a un amigo muy perspicaz que lo leyó con gran entusiasmo a finales de 1934, y le dijo: «¡Tienes que terminarlo!» Pero fue en vano.Lo abandonó en una fecha desconocida, aunque eisten ciertas evidencias de que pudo ser en 1937, el año de la publicación de «El Hobbit» y de los primeros albores de «El Señor de los Anillos». Años después, en una carta en 1955, decía que «esperaba terminar un largo poema sobre «La caída de Arturo»; pero aquel día nunca llegó. Junto al texto del poema, sin embargo, existen muchas páginas manuscritas, gran cantidad de borradores y diversos experimentos en verso en los que se revela la extraña evolución de la estructura del poema, junto con sinopsis en prosa, así como notas muy interesantes. En estas últimas, se pueden discernir claramente las asociaciones de la conclusión de Arturo con «El Silmarillion», y el amargo final del amor de Lancelot y Ginebra, que nunca llegó a escribir.

La leyenda de Sigurd y Gudrún

J. R. R. Tolkien

«Hace muchos años, Tolkien compuso su propia versión, que se publica ahora por primera vez, de la gran leyenda de la antigüedad nórdica, en dos poemas relacionados entre sí a los que dio los títulos de La nueva balada de los völsungos y La nueva balada de Gudrún. »En La balada de los völsungos se relata la historia del gran héroe Sigurd, el cazador del más célebre de los dragones, Fáfnir, de cuyo tesoro se apoderó; del despertar de la valquiria Brynhild, que dormía rodeada por un muro de fuego, y de sus esponsales; y de su llegada a la corte de los grandes príncipes a quienes llamaban los niflungos (o nibelungos), de quienes se convirtió en hermano de sangre. En esta corte nació un gran amor, pero también un gran odio, alimentado por el poder de la hechicera, madre de los nibelungos, iniciada en las artes de la magia, de las transformaciones y de las pociones de olvido. »En escenas de dramática intensidad, de confusión de identidades, pasiones frustradas, celos y amargas luchas, la tragedia de Sigurd y Brynhild, del nibelungo Gunnar y su hermana Gudrún, se hace más intensa hasta su final con la muerte de Sigurd a manos de sus hermanos de sangre, el suicidio de Brynhild, y la desesperación de Gudrún. En La balada de Gudrún se relata su destino tras la muerte de Sigurd, su matrimonio en contra de su voluntad con el poderoso Atli, soberano de los hunos (el Atila histórico), el asesinato de éste a manos de los hermanos nibelungos de Gudrún, y la espantosa venganza que ésta lleva a cabo. »La versión de J. R. R. Tolkien es fruto de su exhaustivo estudio de la poesía noruega e islandesa recogida en la Edda poética (y allí donde no hay poesía antigua, de la posterior obra en prosa Völsunga Saga), de ahí el uso de estrofas breves cuyos versos imitan los ritmos aliterativos y la poderosa energía de los poemas de la Edda.» CHRISTOPHER TOLKIEN

Guía completa de la Tierra Media

Robert Foster

Incomparable guía alfabética de los nombres, lugares y acontecimientos del mundo de J. R. R. Tolkien, con ilustraciones en color realizadas por el aclamado artista Ted Nasmith. La tierra media, el mundo en que ocurren las historias, es tan real y complejo como el nuestro. Eventos, geografía y nombres fueron creados con esmero y amor por Tolkien, que quería que cada detalle de sus libros encajara en su patrón total. La creencia en la perfección, la diversión de la sub-creación y el deseo de crear algo totalmente convincente le involucró en la cartografía, interminables listas de fechas y eventos y el desarrollo de sus diversos idiomas inventados. Desde El Hobbit a El Silmarillion, pasando por la trilogía de El Señor de los Anillos, todos los hobbits, elfos, enanos, hombres, orcos, o cualquier habitante de la Tierra Media, son descritos y localizados con exactitud en el espacio y en el tiempo. Desde las estrellas y los arroyos hasta la comida y la flora; todos los lugares, desde la apacible Comarca hasta los abismos de la Grieta del Destino: cuanto existe en la Tierra Media se halla aquí ordenado alfabéticamente y con referencias cruzadas que remiten a las nuevas ediciones de los cinco libros fundamentales de Tolkien. Para los millones de lectores que ya han visitado la Tierra Media, y para quienes aún no hayan emprendido ese incomparable viaje, ésta es una obra única e indispensable que da vida y abre asombrosas perspectivas al maravilloso universo del maestro de la fantasía.

El mundo de Tolkien

David Day

El Mundo de Tolkien nos acompaña en un apasionante viaje a través de la historia de la Tierra Media y nos revela el vasto conjunto de fuentes mitológicas, históricas, literarias, lingüísticas y creativas que utilizó Tolkien para crear su absorbente mundo de mitos y arquetipos. Tolkien se inspiró en numerosas mitologías cuando creó su conjuntó de personajes, criaturas y monstruos. En El Señor de los Anillos hay resonancias de cuentos de hadas y. leyendas de todos los tiempos, y muchos de los jugares qué aparecen están basados en ciudades y sitios reales. El Señor de los Anillos suele considerarse una fantasía. El propio Tolkien se sirvió de la épica para darle veracidad a sus mitos, pero su historia no. es una invención, sino una verdad recuperada. En la Tierra Media, Tolkien no crea un mundo imaginario, sino Una historia imaginaria de nuestro propio mundo. El Mundo de Tolkien descubre las analogías que convierten El Señor de los Anillos en una mitología al margen del tiempo para la edad moderna. El Mundo de Tolkien es una guía exhaustiva para descubrir en qué se inspiro su autor para crear dioses y semidioses, razas de hombres, elfos y enanos, magos y hobbits, criaturas, monstruos y ciudades, además de la geografía, las batallas y los acontecimientos más importantes en la historia de la Tierra Media. Acompañado de cien magnificas ilustraciones en color y blanco y negro, el Mundo de Tolkien es una lectura esencial para los entusiastas de Tolkien de todas las generaciones.

Reinos de Tolkien

Varios autores

La Tierra Media de J. R. R. Tolkien, tal como aparece en El Señor de los Anillos, El hobbit y El Silmarillion, sigue inspirando a destacados artistas de todo el mundo. Continuando el éxito de El Mundo de Tolkien, esta nueva colección de asombrosas ilustraciones a todo color inspiradas por las obras de J. R. R. Tolkien promete ser tan extraordinaria como su predecesora. Reinos de Tolkien incluye pinturas de muchos de los famosos intérpretes del mundo de Tolkien: Alan Lee, renombrado por sus atmosféricas interpretaciones del folklore y la leyenda y por sus magníficas ilustraciones para El Señor de los Anillos; las poderosas representaciones de los paisajes y gentes de la Tierra Media de John Howe; las precisas y dramáticas imágenes de Ted Nasmith, y las hermosas e insólitas ilustraciones de Inger Edelfeldt. Esta excitante colección recoge también obras de talentosos artistas aficionados de todo el mundo, que muestran la riqueza y variedad de las obras de arte que los escritos de J. R. R. Tolkien han inspirado, y que incluyen al artista holandés Cor Blok, cuya obra era muy admirada por el mismo Tolkien. Reinos de Tolkien es el perfecto libro de regalo para los lectores de Tolkien de todas las edades, y una obra de arte en sí mismo. Cada una de las imágenes está acompañada por el texto de un pasaje relevante en la ficción de Tolkien, y que describe la escena que el artista ha elegido representar. Se incluye también una breve noticia que describe la influencia de Tolkien en la vida y la obra de cada uno de los artistas.

Tolkien, biografía

Michael White

Hay muy pocos escritores que puedan reclamar para sí la popularidad y el interés que ha suscitado la figura de John Ronald Reuel Tolkien (1892-1973). Sus celebradas novelas han vendido más de 160 millones de ejemplares y son, en gran parte, responsables de la creación del género de la literatura fantástica. Ahora, el célebre biógrafo Michael White vuelve la vista sobre la poco conocida vida de uno de los escritores más famosos del mundo. White describe, detalladamente, los años de la infancia de Tolkien en Sudáfrica y West Midlans, la trágica y temprana muerte de sus padres, el inicio de su relación con Edith Brett, sus años como universitario en Oxford, su amistad con C. S. Lewis y la fundación del grupo The Inklings. En algún momento en torno a I930, el excéntrico profesor Tolkien, que en medio de sus clases a veces empezaba a contar historias de elfos y otros seres mágicos, estaba corrigiendo exámenes y se moría de aburrimiento. Fue entonces cuando notó un agujero en la alfombra y escribió en una página en blanco: «En un agujero en la tierra vivía un hobbit». Tolkien no sabía qué era un hobbit, pero su imaginación se lo fue diciendo: una especie de duende con enormes y peludos pies, apasionado por la comida y la bebida y que fuma una pequeña pipa. «Yo mismo soy un hobbit», pensó Tolkien, y empezó a escribir. Éste fue el inicio de un universo situado en un continente imaginario, la Tierra Media, que revolucionó para siempre el género de la literatura fantástica. Aunque algunos críticos tildaron la obra a mediados de los años cincuenta como «una mezcla entre Richard Wagner y el oso Winnie the Pooh», lo cierto es que en los sesenta tanto El hobbit como El Señor de los Anillos se convirtieron en la biblia de los hippies y en el símbolo de la cultura alternativa. Lo único que compartían Tolkien, un hombre de firmes convicciones religiosas, y sus pintorescos fans era la idea de que, probablemente, la Tierra Media, a pesar de las fuerzas malignas, era un mundo mejor. Michael White cuenta que la consecuencia de todo ello fue un alud de beneficios económicos y de incontables llamadas telefónicas de sus obsesivos admiradores día y noche. Y explica por qué incluso después de la muerte de su autor en 1973 su legado ha ido creciendo con el paso del tiempo. Tolkien es la fascinante historia del hombre que creó El hobbit y se convirtió en uno de los grandes autores de la literatura contemporánea.